¿Qué es Más Efectivo: Clases Individuales o Grupales?

Instructora de baile dando clase a una pareja.

Muchos, inspirados en la idea de aprender a bailar rápidamente, adoptan la estrategia de abarcarlo todo: clases, talleres y festivales. La experiencia demuestra que esta estrategia es muy dudosa. Después de seis meses o un año de asistir a todo tipo de actividades, la voracidad inicial desaparece, dejando como resultado una confusión mental y la ausencia de habilidades de baile reales. Como consecuencia, aparece la frustración y el cambio de actividad.

Desmintiendo las ilusiones

Las clases individuales ofrecen un buen comienzo, ya que permiten obtener mucha información personalizada del profesor, quien se concentra plenamente en la velocidad de tu aprendizaje. También son buenas cuando existe una solicitud específica o una falta de comprensión. El profesor puede identificar rápidamente un punto difícil y explicar un elemento complicado de forma sencilla.

Sorprendentemente, la desventaja de las clases individuales es la estancamiento a medio plazo. Cualquier cliente/alumno se acostumbra gradualmente al profesor y se estanca en un nivel de baile determinado.

Como el profesor, con su destreza, siempre puede compensar las deficiencias al bailar en pareja, el cliente/alumno simplemente deja de progresar, ya que ese nivel le es suficiente. Sin embargo, cualquier salida del ámbito de las clases de baile se vuelve difícil, ya que no todos están dispuestos a adaptarse y poseen la misma habilidad. El hecho es que la verdadera habilidad no depende de con quién bailemos en pareja. No importa qué papel bailemos, el de la pareja o el de la compañera.

Idealmente, un rápido progreso se puede lograr combinando clases particulares y grupales. Por separado, son ineficaces.

Instintos sociales

Las clases grupales al principio pueden proporcionar muy poco progreso. Gente desconocida, la atención dispersa del profesor entre todos los alumnos, el ritmo equilibrado de la clase y mucho más hacen que esta forma no sea individualizada. Pero en esta situación, las habilidades e instintos sociales comienzan a funcionar con mucha más fuerza. Gracias a la competencia y la interacción con otros compañeros bailarines, en 2-3 meses, la motivación y la dinámica conducen a resultados significativos: bailamos con todos y no le tenemos miedo a nadie.

Idealmente, un rápido progreso se puede lograr combinando estos tipos extremos de organización de clases. Por separado, son ineficaces.

Por supuesto, existe un compromiso en forma de grupos pequeños de formato “clase de confort”, donde se pueden conseguir dos objetivos a la vez. Pero este nuevo formato aún no está muy extendido.

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