Pareja bailando tango, abrazados y con elegante vestimenta.

10 Consejos para Aprender a Bailar Tango

Estás a punto de empezar a aprender a bailar tango: ¡sigue estos diez consejos para superar este desafío!

Estás a punto de empezar a aprender a bailar tango: ¡sigue estos diez consejos para superar este desafío!

Llevas tiempo pensando en aprender tango. Pero aún no has dado el paso por falta de pareja o porque no sabes muy bien cómo empezar. Tanto en verano como en invierno, los bailes de tango – llamados “milongas” por los aficionados – se multiplican al aire libre o en salas específicas. ¡Sigue estos 10 consejos y pronto estarás en la pista!

#1. Empieza con una buena base para aprender tango

Este es uno de los principios esenciales para aprender a bailar tango: ¡hay que elegir bien cómo dar los primeros pasos, porque son esenciales para lo que sigue! ¿Un conocido te ofrece enseñarte algunas figuras para luego llevarte a un baile? Mejor que no: aunque tu conocido tenga las mejores intenciones, la experiencia directa de un baile puede ser desalentadora.

La mejor manera de aprender a bailar tango es empezar con un curso de iniciación al tango donde puedas tener una idea general de este baile y del enfoque pedagógico de los profesores. ¿Te preparas para ir a bailar a un baile o para hacer un espectáculo en Broadway? ¡Seguramente el profesor que elijas no será el mismo en los dos casos!

#2. Prioridad: clases de tango argentino colectivas

Las clases de tango colectivas y regulares son la mejor manera de aprender tango. Como en cualquier actividad, desde la natación hasta el inglés, la regularidad es una clave esencial para integrar de forma duradera tus aprendizajes. Aunque las clases particulares pueden ser interesantes para trabajar un punto en particular o un elemento que te exija demasiado esfuerzo, para empezar, prioriza las clases colectivas. Así, tendrás la oportunidad de bailar con varias parejas y poner a prueba tu escucha y/o tu forma de guiar. ¡Esto te permitirá tener una mirada amable con tus parejas!

Para las personas que piensan en el tango como una actividad de pareja, la mayoría de los profesores que proponen cambiar de pareja aceptan, por supuesto, que bailes exclusivamente con tu pareja. Pero esto no te impide tener la posibilidad de cambiar de pareja si tienes ganas en algún momento.

#3. Elige tu profesor

Elegir tu profesor es fundamental para aprender a bailar tango. Algunas personas tienen prisa y quieren avanzar rápido, por lo que asisten a clases de diferentes profesores… ¡Gran error! Evita tomar clases aquí y allá: elige el curso que te convenga. Cada profesor tiene su manera de concebir y transmitir el tango. Y a veces lo que unos dicen y otros es contradictorio. Tómate tu tiempo para pensar qué tipo de tango quieres aprender: tango para bailar en un baile, tango más espectacular…

#4. Prácticas de tango: el lugar ideal para practicar

Para aprender tango, debes practicar lo que has aprendido en clase. Antes de aventurarte en los bailes de tango o “milongas”, ve primero a las prácticas de tango. Más relajadas e informales, las prácticas de tango son el lugar ideal para empezar a bailar fuera del marco de las clases. A veces, después de una clase se puede organizar una práctica. La ventaja: ya conoces a algunas personas del curso, lo que te permite sentirte más cómodo al principio.

#5. Escucha tango

El tango argentino es un baile extremadamente ligado a la música. Escucha tanto tango como puedas para aprender tango más fácilmente. ¿Sabes que a los aficionados les gusta bailar con música de los años 30 y 40? Esto se debe a que, no solo los años 40 se consideran la edad de oro del tango, sino que cuanto mejor se conoce la disposición de un tango, mejor se puede bailar. Además, familiarizarse con la música permite identificar con más precisión el ritmo y darse cuenta del estilo de tango que te gusta.

#6. Camina

Buena noticia: la coreografía más importante del tango argentino es caminar, algo que conoces desde muy pequeño. Así que es un baile adecuado para todos los que pueden caminar; no hace falta saber hacer una gran abertura ni mostrar virtuosismo para aprender tango. Sin embargo, aunque la marcha del tango puede tener sus recursos en la marcha que ya conoces, tendrás que encontrar tu marcha de tango. En definitiva, se trata de encontrar tu forma de caminar, siendo creativo.

#7. Tómate tu tiempo

¡Claro que quieres ir rápido! Pero cuidado con saltarse pasos y ponerse demasiada presión. Sobre todo porque, durante el proceso de aprender tango, verás que a veces parece que avanzas muy rápido, y luego te estancas. Es completamente normal, porque para asimilar todos los elementos del tango se necesita tiempo. Este tiempo es personal, porque no es igual para todos.

Así que, si estás en mitad del año y quieres aprender tango, nada te lo impide. Aunque todos los alumnos empiecen al mismo tiempo, irán asimilando los elementos enseñados a su propio ritmo. El tango elogia el paso del tiempo: para aprender tango, adquirir una buena calidad en los movimientos y en la interpretación, se necesita tiempo. ¡Sé generoso contigo mismo y con tu pareja: date tiempo!

#8. ¡La coreografía no lo es todo!

Aprender tango no es sólo aprender pasos y figuras. El tango es una cultura, no sólo una coreografía. Por lo tanto, no te quedes pegado durante horas a un paso o una figura. No es porque hagas obsesivamente la repetición de una figura que será tango. Para que el movimiento se convierta en tango, tendrás que llenar la forma de tu imaginación. Elige cursos que aborden los diferentes aspectos necesarios para dominar el tango.

#9. La vieja escuela: haz los dos papeles

A principios del siglo XX, debido a los diversos fenómenos migratorios, en la ciudad de Buenos Aires había sobre todo población masculina. Así, había una gran competencia entre los bailarines en las pistas de baile. La forma de aprender era entonces hacer durante aproximadamente un año el papel femenino, para luego hacer el papel masculino. También se daban situaciones similares en el ámbito familiar, donde hermanos y hermanas bailaban juntos haciendo uno u otro papel para “pasarse” las figuras.

Actualmente, a veces nos enfrentamos a la situación inversa: hay más mujeres que hombres. En cualquier caso, no te quedes compartimentado en tu papel. Comprender el papel del otro puede hacerte comprender mejor tu papel y ser también más amable con tu pareja.

#10. ¡No pierdas de vista que es para divertirte!

Claro, quieres aprender tango. Entonces, te esfuerzas y a veces te atascas en lo que no funciona. En realidad, todo esto puede ir en contra de tu aprendizaje. No lo olvides: bailas para pasar un buen rato y hacer pasar un buen rato a tu pareja.

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